Soy Ingeniero en Sistemas Computacionales con especialidad en Redes y Sistemas Distribuidos, egrese del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de la Región Carbonífera en Febrero de 2008, terminada mi preparación profesional pase 5 meses buscando en empleo en los alrededores de mi comunidad y fuera del estado también, sin tener éxito.
Fue entonces que decidí intentarlo en la preparatoria ubicada en mi localidad, nunca había pasado por mi mente dedicarme a la docencia, como todo profesionista novato tenía la ilusión de trabajar en el sector privado en el área correspondiente a mi preparación. Fue así como me aceptaron para laborar en el EMSaD No. 20, teniendo mi primer encuentro con la docencia el 18 de Agosto de 2008: mi primer día fue lleno de incertidumbre, nervios y desorientación. Gracias a que mi perfil profesional era acorde a las materias que impartía pude salir a flote. Y al igual que a muchos de mis compañeros les ha pasado, fui aprendiendo ser docente mediante el método ensayo y error.
El ser maestro es una actividad llena de gratificaciones, retribuciones, y a su vez cargada de retos y sumamente desgastante. Llena de gratificaciones y retribuciones ya que es sumamente agradable ver el rostro de alumnos con la inquietud de aprender cosas nuevas, con disposición a debatir temas que en algunas ocasiones hasta le son desconocidos, esta actividad el enganchar los conocimientos previos de los alumnos, su contexto social y cultural con los nuevos conocimientos que vamos a introducir conlleva el manejar los canales y código de comunicación; y claro el actuar de manera exacta como interlocutor. Y a su vez cargada de retos, debido a que resulta en ocasiones difícil trabajar con grupos numerosos y diversos; y los típicos alumnos problema que no faltan, desgastante debido a las jornadas que en ocasiones son extensas. Nadie nos vemos exentos a tener dificultades en el manejo de la disciplina, ya que algunas veces somos demasiado severos o demasiado condescendientes dependiendo el estado de ánimo en que nos encontremos, en lo personal trato de no caer en ninguno de estos extremos, y sobretodo predicar con el ejemplo: llegar puntualmente a clase, no faltar a clase y cumplir los compromisos que me propongo con los alumnos.
La docencia en la educación media superior resulta difícil porque trabajamos con jóvenes que están atravesando una de las etapas más difíciles, ya que en esta etapa comienzan a adquirir madurez, propósitos, metas, etc.; y algunos o muchos se encuentran desorientados. Y uno a demás de ser docente, debe fungir como tutor y ayudarle en todo aquello que merme su desempeño académico. Lo cual también resulta una gran satisfacción, el saber que somos de ayuda en su formación en muchos aspectos.
Un aspecto que debemos tomar muy en cuenta los docentes, es distinguir el nivel de conocimientos de los alumnos sobre nuestras asignaturas para así adecuar de manera correcta y puntual los contenidos de las mismas a un nivel apropiado y poder engancharlos y generar en ellos la duda y el deseo de aprender; hacerlos pensar y sentir. Tarea que en ocasiones resulta difícil al no contar con las infraestructura necesaria, y al trabajar con grupos números y diversos.
El curso de la Especialidad en Competencias Docentes ha venido a ayudarme a replantear y mejorar mi desempeño en clase, me ha brindado herramientas para la adecuación de actividades para el desarrollo de competencias en mis alumnos.

Hola Mario:
ResponderEliminarTu blog está muy completo. Como comentas en tu archivo de la confrontación de la docencia al igual que tu, considero que esta especialidad nos permite mejorar nuestras clases y generar competencias para nuestros alumnos, que las puedas utilizar en su vida diaria
Saludos
Martha Eugenia